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Siempre digo que aquí, en España, la hostelería es como el fútbol, todo el mundo “entiende” y es que parece que mi querida profesión no guarda misterio ninguno para nadie y que la fórmula del secreto empresarial reside en el buen aperitivo o la buena tapa.

Pues bien, déjame decirte que el asunto es un poquito más complicado así que voy a listarte los errores más comunes cometidos por los neófitos de la materia que quieren iniciarse con la apertura de un restaurante.

Desde mi punto de vista y bajo mi experiencia personal he elegido los 3 que se suceden de manera casi infalible y que como suelo explicar en las formaciones que llevo a cabo para “emprendedores” del IFE (Instituto de Formación Empresarial) de la Cámara de Comercio de la Comunidad Autónoma de Madrid, son los más peligrosos de todos los errores que pueden darse.

 

  1. TU SOLO NO PUEDES¡¡¡¡¡¡

Así mismo. Que seas el dueño de la barbacoa de tu jardín o el ganador del campeonato de tortillas del barrio no quiere decir que sepas de lo que estamos hablando. Si no tienes formación en la profesión busca a un consultor profesional que te ayude, te ahorrará muchos dolores de cabeza. Salvando las distancias, yo me curo solito las heridas en casa y por eso no monto una clínica privada ¿verdad?

 

  1. ¿SABES CUÁNTO TE VA A COSTAR?

Éste es uno de los campos con mayor nivel de inversión inicial y créeme que lo es.  Estamos hablando que para montar un restaurante de gama baja partiendo de un local diáfano la media de inversión por m2 es de 800 – 1.000 €, es decir, un local de 100 m2 te saldría por unos 100.000 € montarlo, llave en mano. A esto hay que sumarle avales, costes de operación, fondo de maniobra, etc. Si pensaste coger un local ya montado y funcionar, primero pregúntate por qué no funciona y quizá así entenderás que no te servirá sólo con quitarle el polvo.

 

  1. NO TE LÍES LA MANTA A LA CABEZA CON LA FACTURACIÓN

Espero no romper tus sueños de apertura con un exceso de demanda tal que te permita un retorno de inversión en el primer semestre de vida laboral, pero vuelve a creerme eso no pasa, o pasa muy pocas veces. No te sientas especial y creas que vas a ser la excepción, confía más en un “producto” bien diseñado y bien dirigido, apuesta por una buena política en “social media” y espera y cruza los dedos para que tu “segmento de mercado” sea lo suficientemente rentable. La fórmula es sencilla… trabajo, trabajo y después trabajo.

Márcate varios supuestos de facturación desde un escenario con índices de ventas bajos hasta uno alto y trabaja tu viabilidad empresarial  desde un punto de vista pesimista y minimiza así el impacto de los primeros meses de operación, si no te ayuda al menos te aliviará el golpe.

 

Espero que esta lista te sea de ayuda y te haga plantearte bien todas las decisiones que vas a tomar , si tienes dudas sólo tienes que preguntar.

 

Ángel M. Calero

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